JORGE OYHANARTE: ELLA

Ella veía la vida
de tal manera,
que parecía subida
a una escalera…
Y desde el alto andamio
de su alegría,
¡todo lo que tocaba,
relucía…!

Siempre hallaba lo bueno
de cada cosa:
¡detrás de cada espina
veía una rosa…!
Y a todos los trataba
con la dulzura,
con que trata una madre
a su criatura.

Y al compás de su música
diferente,
¡iba prendiendo luces
entre la gente…!
Cada vez que le hablaba
al sol o al río,
sin decirlo, pensaba:
“¡el mundo es mío!”
Y su pulso latía
fuerte y profundo,
cuando se repetía:
“¡yo soy del mundo…!”

Pero su gran anhelo,
claro y maduro,
¡era alcanzar el cielo
del amor puro…!
…y extasiada de gozo
y de contento,
¡ser una estrella más
de ese firmamento…!

(¡Sé que está en algún lado…!,
¡sé que ella existe…!:
compañero de viaje…,
tú…¡¿no la viste…?!)

Jorge Oyhanarte

HOY ELIJO CREER… (en texto y en video)

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Tu pensamiento es una vibración
que vibraciones de igual tipo atrae:
si tienes miedo o preocupación,
más de eso mismo sobre ti recae.

“Hoy elijo creer que en mi película
ya no existen escenas de terror,
pues soy quién le da vida a sus cuadrículas,
y no hay ninguna que no sea de amor”.

Pensar que eres un barco a la deriva
al que las olas llevan a su antojo,
es solo una creencia restrictiva
que falsamente te vendó los ojos.

“Hoy elijo creer que en mi navío
tengo poder sobre lo transitorio,
y que si me amedrenta un desafío,
¡es porque me olvidé que era ilusorio!”.

Si piensas de los otros malamente
tu prójimo jamás va a conformarte,
pero si piensas de ellos dulcemente,
hallarás gente buena en todas partes.

“Hoy elijo creer en las personas,
en su luz, su esplendor y su grandeza,
y verlas, cada vez que se equivocan,
como niñitos que la escuela empiezan.”

Son tus creencias las determinantes…,
¡quien modela tu vida eres tú!:
o te ves como eterno estudiante…,
o te vuelves tu propio gurú.

“Hoy elijo creer que soy eterno,
que no tengo principio ni final,
y que entre un traje y otro traje alterno
en los brazos sin fin de la espiral”.

Al comprender que creas tu realidad,
¡ya no tienes excusas, compañero!,
pues para qué abrazar la falsedad,
si puedes abrazar lo Verdadero…

“Hoy elijo creer que mi mirada
todo lo hermoso de este mundo encierra,
y que cuando la siento iluminada
¡lo voy creando al Cielo aquí en la Tierra!”

¡Ya nunca más pensamientos tristones!,
¡ya nunca más una existencia gris!,
¡que sólo con radiantes convicciones
se abren las puertas para ser feliz!

“Hoy elijo creer que hay una estrella
en la farola que encendí recién,
y que la Vida es alegre y bella…,
y que mañana… ¡lo será también!”.

Jorge Oyhanarte

No pidas … AGRADECE

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Cada vez que pides algo, cualquier cosa que ello sea,
y sin importar tu tono, -sosegado… o de clamor-,
dejas entrever, mi amigo, de alguna forma la idea:
“¡esto no lo tengo ahora!: ¿me lo otorgas…, por favor?”.
Pero sin que tú lo adviertas, y sin que sea tu intención,
le marcas al Universo justamente tu carencia,
y él capta ese “no lo tengo” que esconde tu petición…,
¡y de forma presurosa más lo pone en evidencia!.
En cambio, cuando agradeces, “creas” eso que agradeces,
porque ya das por sentado que aquello “ya sucedió”,
y el Universo recoge tu instrucción…¡y te obedece!…,
¡que nadie agradece nunca por algo “que no pasó”!
¡Dalo por hecho…y no dejes que tu mente se inmiscuya,
diciéndote que es difícil que eso se te otorgue a ti!:
hay otras Manos, mi amigo, más inmensas que las tuyas…,
¡y ellas siempre le responden a quien agradece así!
No te olvides que las cosas nunca son lo que parecen:
¡hay un “Diseño Amoroso” detrás de “la realidad”!,
y cada vez que tú, amigo, de corazón agradeces,
“magnetizas” eso mismo que agradeces de verdad…
Cuando tú lo ves “ya hecho”…, cuando “lo das por sentado”…,
y agradeces, traspasado por una intensa emoción,
el Universo “percibe” que ha quedado desfasado,
y “actualiza” su programa hacia “la nueva versión”…
Por eso, amigo, no pidas: “¡Dame la calma que anhelo!”;
di más bien: “¡Gracias, Dios mío…por esta serenidad!”:
no digas: “¡Dame un trabajo que me aparezca del cielo!”;
di: “¡Gracias…porque me gano mi pan con facilidad!”.
No le implores a la Vida que te acerque una pareja;
di: “¡Gracias por este amor…que me llena de alegría…!”;
no ruegues que se disuelva alguna culpa muy vieja;
di “¡gracias…porque se limpia mi pizarra cada día!”.
 “¡Gracias… por esta abundancia que sobre mí se derrama!”;
“¡Gracias… por gozar de nuevo la más perfecta salud!”;
“¡Gracias… por abrir mis ojos a un sublime panorama!”;
“¡Gracias… por llenar mi pecho de amorosa gratitud!”.
¡Siéntelo ya sucediendo!, ¡siéntelo con alma y vida!
¡Siente ese viento de cambio que te abraza y te estremece!
¡Siente la emoción intensa de la plegaria cumplida…
porque todo, compañero…le llega a quien agradece!

Poema de Jorge Oyhanarte

HOJAS DE UN LIBRO, TUS VIDAS… (poesía)

Hojas de un libro, tus vidas…; 

y en cada página, a pleno, 

una existencia vivida 

con sus más y con sus menos.

 

Allí están tus experiencias, 

esas que más te marcaron, 

y en cada renglón la esencia 

de lo que en tu alma dejaron:

 

sufrimiento… y alborozo…, 

templanza… y desolación…, 

¡cada pena y cada gozo 

que albergó tu corazón…!

 

Y fuiste madre, guerrero, 

ama de casa, pastor, 

sacerdotisa, viajero, 

hombre santo, pecador…

 

Y una vida entera dando, 

y otra empeñado en quitar…: 

¡la dualidad engarzando 

las perlas de tu collar!

 

Y el dolor, como un trasfondo…, 

con su oscuridad de abismo…, 

aun sabiendo que en el fondo 

era sólo un espejismo,

 

una ilusión fantasmal 

que lo hiere al corazón, 

¡porque se siente real… 

aunque sea sólo ilusión!

 

Y ahora miras con amor 

todo tu libro completo, 

y ves un hilo rector 

que va hilvanando el libreto.

 

Y es que en forma definida, 

aunque cambian los relatos 

a lo largo de tus vidas… 

¡es siempre el mismo formato!:

 

nacer, crecer, y morir…, 

descansar en otro plano, 

y nuevamente venir 

con otro ropaje humano.

 

Y hoy, que has empezado a ver 

por detrás de las edades, 

ya no quieres más volver 

a esas viejas realidades.

 

Hoy ya sabes que estás hecho 

con polvo de las estrellas 

y que tienes el derecho 

de marchar tras de otras huellas.

 

Y es que sientes que en tu vida 

se elevó tu vibración, 

y ya no tiene cabida 

repetir el mismo guión.

 

Y sin dejarlo a tu traje, 

te sales del laberinto, 

para escribir otro viaje… 

¡en un libro muy distinto!.

Jorge Oyhanarte

 

DE ORUGA A MARIPOSA (poesía texto y video)


No se puede siquiera mover, 

apretada tal y como está,

piensa sólo en cómo poder

su estrechez 

superar…

 

No soporta seguir en prisión,

siente que su destino es volar,

pero sabe con el corazón,

que es cuestión 

de confiar…

 

Siente que 

ya va a nacer 

la mariposa destinada a ser,

y una luz 

comienza a ingresar, 

cuando el capullo se empieza a rasgar:

entregarse fue su bendición, 

y ya llega su compensación,

a sus alas ya empieza a estrenar, 

y al fin

puede 

volar… 

 

Y hoy tal vez 

tú quizás

en un trance parecido estás,

sin saber

por qué es,

que en tu cuerpo el dolor viene y va…

 

Y al querer 

entender

ese agobio sin explicación,

la voz de 

tu intuición

te habla de 

mutación,

y no hay más 

solución

que esperar 

y confiar…

 

Del carbono al silicio ya vas,

es tu propia transfiguración

en tu larga peregrinación

hacia un ser

de cristal…

 

Y el dolor de tu cuerpo al cambiar

es el precio que debes pagar,

y es tu premio volverte al final

multidimensional.

 

Y allí 

estás tú, 

en tu 

aflicción, 

cual oruga 

en su cascarón.

 

Y entre creer 

y desconfiar 

algo pareciera pasar:

que si, 

que no, 

que ahora 

tal vez, 

tu capullo se empieza a romper,

y usando al fin 

alas de luz 

te remontas por el cielo azul.

 

Y al hacerlo por fin una revelación 

se abre paso de pronto en tu ser:

no hay más limites para la propia creación 

que los que tú te quieras poner.

 

Y al completar 

tu mutación, 

la oruga se ha vuelto 

una mariposa de luz:

tu ADN 

se activó, 

y hoy hay un 

nuevo tú.

 

Jorge Oyhanarte