EL VALOR DE UNA SONRISA

 

No cuesta nada, pero crea mucho.
Enriquece a quienes la reciben, sin empobrecer a quienes la dan.
Ocurre en un abrir y cerrar de ojos, y su recuerdo dura a veces para siempre.
Nadie es tan rico que no la necesite y nadie tan pobre que no pueda enriquecerse por sus beneficios.
Crea la felicidad en el hogar, alienta la buena voluntad en los negocios y es la contraseña de los amigos.
Es descanso para los fatigados, luz para los decepcionados, sol para los tristes y el mejor antídoto contra las preocupaciones.
Pero no puede ser comprada, pedida, prestada o robada, porque es algo que no rinde beneficio a nadie, a menos que sea brindada espontánea y gratuitamente.
Y si encuentras a alguien que esté demasiado triste o cansado para darte una sonrisa, brindale una de las tuyas; porque nadie necesita tanto una sonrisa como aquél a quien ya no le queda ninguna que dar.

Eisset@

LOS MUNDOS QUE ESTAMOS CREANDO

losmundos

Cada UNO de nosotros crea humanidad en el planeta Tierra. Hay un mundo donde tu estás, y existe gracias a ti. De hecho, tu lo estás creando ahora mismo, tu eres el único creador de tu mundo.
mientras se crea el mundo de la humanidad y el de la sociedad, las personas también crean a su alrededor sus propios mundos. Tu pensamiento, por sí solo, determina la creación de un mundo pacífico o un mundo trágico, un mundo próspero y armonioso o un mundo desolado.
Incluso si los miembros de una familia viven bajo el mismo techo, cada UNO de ellos en un mundo separado. aunque vivan en el mismo edificio, compartan el mismo espacio y coman la misma comida, nunca vivirán en el mismo mundo. Cada UNO de ellos construye su propio mundo individual donde vivir, ya que cada UNO de ellos tiene su propia forma de pensar, diferente a la de los demás.

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LA CRUZ

LA CRUZ
La cruz. Me alejo de su significado de muerte tan arraigado en nuestra sociedad. Estoy cansado ya de tanta sangre derramada, de tanto sufrimiento. Para mí, la cruz en el encuentro, la confluencia de caminos, el canto de una moneda,el punto de fusión… de dos aspectos de un mismo ser que se buscan y por fin se ven cara a cara. Bien es cierto que para que esto suceda hemos de elevar, sublimar, la materia con la que estamos hechos hasta ahora. Una “nueva” partícula entra en escena cuando somos conscientes de nuestra insignificancia, ignorancia, y un deseo predomina sobre otros: conocer nuestra esencia.

En la búsqueda de este conocimiento utilizamos una herramienta: nuestra mente. Y es tal el poder que le damos que corremos el peligro de ser sus esclavos. Es a este poder al que hemos de dar “muerte” simbólicamente hablando, pues realmente lo que nos lleva a “vencerla” es volverla a su utilidad esencial: la supervivencia y la comprensión del mundo en que vivimos. En la senda emprendida la supervivencia domina durante una etapa de nuestra vida, cuando tenemos resueltos la carencia de vivienda, alimentación… etc., podemos atender otras necesidades vitales para nosotros, claro que no es incompatible atender diferentes necesidades a la vez.

Es similar a las diferentes etapas desde el nacimiento hasta la vejez. Al principio cubrimos las necesidades básicas: alimentación, el cariño de nuestros congéneres…, para más adelante dar paso a nuestra necesidad de relación social, el encuentro con otros desconocidos. En la adolescencia despertamos inquietudes hasta ahora dormidas: nuestra razón de ser en el mundo y la búsqueda grabada a fuego de nuestro par, nuestra alma gemela. Aseguramos de este modo tanto la supervivencia de la especie como un motivo para ser y existir además de la simple supervivencia. Nuestra actividad emocional y mental entran como volcán en plena erupción. Vemos cara a cara la vida y la muerte a nuestro alrededor; las consecuencias de nuestros deseos insatisfechos sobre los demás y nosotros; las consecuencias del intento de posesión, tanto de otras vidas como de las cosas que nos rodean; incluso podemos entrar en una noria sin fin aparente de placer y sufrimiento, pasando del uno al otro como los segundos pasan en un reloj. Nuestras vivencias antes o después nos llevan a un punto sin retorno: tocar fondo.

Este estado emocional y mental no es más que el principio del restablecimiento de nuestra autoridad sobre nuestro cuerpo, entendiendo éste como un todo, tanto físico, emocional y mental. El desajuste, la desarmonía, nos ha llevado a su materialización: la enfermedad. Si ésta no se ataja a tiempo acaba siendo sentida por nuestras células. Acabamos pensando que hay una solución a nuestro malestar: un cambio de rumbo. Y empezamos a buscar soluciones. La espiritualidad es una palabra que nos empieza a sonar. La palabra amor empieza a trascender del mero deseo egoísta. Queremos saber por qué y para qué estamos en este planeta, uno más entre la infinidad de ellos que hay –antes no nos preocupaba, éramos el centro–. El otro ser humano nos empieza a preocupar por sí mismo, no por lo que nos pueda aportar a nuestra triste o alegre vida.

Amor, amor, amor. No dejamos de repetirlo y un sentimiento emerge, nuestro corazón palpita de un modo nunca sentido. Nos olvidamos de nosotros y nuestra vida cobra un nuevo sentido, hay una verdadera razón para vivir. Al mismo tiempo nuestros desequilibrios van poco a poco desapareciendo, la sanación ha partido de nosotros y el universo sentimos que nos ayuda. Damos gracias al “cielo” y queremos saber qué es ese “cielo”. Sin saberlo, la partícula que hasta entonces dormitaba empieza a palpitar al mismo ritmo que nuestro corazón. Parece estar situado junto a él, abarca todo el cuerpo, pues es un sol que empieza a vibrar compartiendo su luz. Cuanto más amamos más intensa es su fuerza energética, tanto que nos trasciende físicamente irradiando a nuestro entorno y aún más allá. Ahora ya no nos percibimos como sólo un cuerpo físico, emocional y mental… Hemos “nacido” a un nuevo estado del ser: crístico. El cielo y la tierra se han encontrado y fusionado. Hemos entrado en la Senda del Corazón. Ha nacido una hija, un hijo, de Dios.
Esta cruz si es la mía.

Sirisbell@

DIÁLOGO CON EL MAESTRO

diáloigos con el maestro

DIÁLOGO CON EL MAESTRO

“Maestro, hoy tuve un extraño sueño que deseo contarte para saber su significado”.
Hijo mío, el sueño es la realidad del espíritu, pero siempre nos muestra un lenguaje paradójico y ejemplarizado para el mundo de la vigilia.
En este sueño yo estaba como observador: Vi un mar embravecido que se estaba tragando a un viejo pescador de barba blanca que quería mantener a flote un libro también viejo y apergaminado. Entre sus ahogos y con la mano estirada para que el libro no se mojara, apareció un niño volando por el aire que con ropa limpia y nívea se acercó al anciano y tomó el libro de sus manos. Posteriormente, el anciano se hundió en el fondo y las aguas se calmaron a la vez que el niño volador marchaba feliz a la orilla con el texto apretado contra su pecho.
Pequeño mío, tu sueño quiere decir lo siguiente: E1 anciano que viste era el anciano de Piscis que está concluyendo su trabajó, y el niño que se acerca a recoger el libro es el niño Acuario o el nuevo tiempo que el hombre debe vivir. E1 libro a su vez es la sabiduría experimentada a lo largo de este tiempo pasado y que el viejo Piscis entrega al niño joven para que continue la andadura. En dicho libro están recogidas las experiencias vividas por el hombre, sus aciertos y sus errores:
¿Cuáles han sido los errores y los aciertos de la Era Piscis, Maestro?
La Era Piscis nos enseñó el valor del amor generado desde el “yo” hacia los demás. Nos mostró la caridad y la fuerza del perdón entre los hombres, pero asimismo esto originó otras carencias que llevan acopladas estas virtudes, puesto que potenció la idea egoica del individuo y resaltó la anarquía expresada en la vía de la ejemplarizacion y ,no de la cooperación.
No lo entiendo bien, Maestro, explícamelo.
Un santo o un héroe es una persona anormal, que emerge del grupo haciendo resaltar la individualidad y creando a su vez otros santos o seres que por la búsqueda de la utopia trabajan sobre su ego para ejemplarizar a otros tantos. La capacidad de ser perfecto y el deseo de superación puede causar, y de hecho ha causado, una visión egocéntrica del mundo y al establecerse la compasión también se establece la diferenciación del que compadece que es superior y el compadecido que es inferior. Como dice la canción: “E1 hombre que inventó la caridad, implícitamente inventó al pobre y le dio pan”.
Pero la caridad no es mala.
Ciertamente no lo es, pero la caridad debe ser sustituida por la justicia y esto lo conseguirá realizar el joven Acuario que viste en tu sueño.
¿Cómo realizará esa misión de justicia y de igualdad?
La primera tarea es la más difícil, pues cada hombre debe mirarse a sí mismo y cambiar el hábito, que es muy doloroso. Una vez hecho, debe proceder a la muerte del ego, pues la inercia de la vieja Era tira muy fuerte y si no existe un’ verdadero espíritu de evolución se puede caer en modelos no válidos. Por último se debe encajar el ego limpio y consciente en la pluralidad humana para realizar la idea de la igualdad y de la justicia social y espiritual del hombre.
Los que ahora son vuestros hijos serán dotados de mano de hierro para que cada hombre no entre en las viejas frecuencias y retrase la evolución del colectivo. Enseñarán fuertemente la idea de lo social y de la fraternidad hasta el punto que se tambaleará el modelo actual por un modelo impersonal y más equilibrado y justo. En esa sociedad no habrá santos ni héroes, pues a nadie tendrán que evangelizar, a nadie tendrán que clavar en la cruz’ ni habrá guerras que los produzcan. Estos arquetipos frieron buenos para ejemplarizar y crear el mínimo egoico que os permita luego sensibilizaros_con la idea del amor, pero emergiendo del prójimo y retornando al prójimo sin que se viva la separación ni se ejerciten las virtudes que perpetúan la desigualdad. Os será duro aceptar el nuevo modelo puesto que en una u otra forma abolirá al viejo, y sólo quien se sensibilice podrá comprender.
¡Gracias Maestro, yo ya he comprendido!
Si así lo has hecho, empieza a morir día a día en tí y comienza a nacer en los demás.
Estad atentos a vuestros sueños pues siempre os enseñan cosas importantes.

L.Moreno.

Cambiar tu propio Mundo


Si alguien muy amado por vosotros…en un momento mágico, cogiéndoos de las manos y mirándoos fijamente a los ojos con inmensa ternura, os preguntase: “¿Deseas que este mundo cambie…que esta humanidad se llene de Luz?”
¿Cual sería vuestra respuesta?
La vuestra , como la mía, sería rotunda, y también miles las alternativas para conseguir el cambio.
Sin embargo hay una, auténtica por su simplicidad, pero compleja por la dificultad de asimilarla, creerla y tener la fe absoluta, la convicción, de que puede hacerse, desde tu interior.
La realidad en la que vivimos, es una más de las miles en las que vivimos a la vez, y en dimensiones paralelas, a lo largo, ancho, alto y profundo de la dimensión del SER.
Cada una de estas realidades tiene su propia vibración, su nivel de consciencia.
En todas experimentamos a la vez, aunque solo somos conscientes de ésta. Sin embargo, cuando dormimos y soñamos…en realidad lo que hacemos es recordar vivencias en otras dimensiones y realidades en las que estamos experimentando. Por ello tenemos a veces sueños que los sentimos como pesadillas (realidades de bajo nivel vibracional), y sueños que son verdaderamente maravillosos, llenos de plenitud, alegría y luz (realidades en las que estamos experimentando con un alto nivel vibracional).
En esta realidad, cada vez que tomas una decisión, que das un paso, tu situación, tu vibración cambia, y según sea esa vibración, instantáneamente vas a una dimensión o a otra, y lo curioso es que no te das cuenta, porque tu entorno es siempre el mismo…solo cambian las circunstancias…la vibración, tu felicidad o desdicha, tu sufrimiento en el crecer, o tu plenitud e ilusión por seguir recordando.
El amor no conoce el error. El AMOR es el AMOR, nuestro Padre-Madre es AMOR. Son vibración…energía…Luz…
Solo en esta dimensión de la que somos conscientes ahora, existe el error. Pero en realidad solo existen las “decisiones”, las “acciones” y sus consecuencias.
No existe ni el premio ni el castigo…porque todo es vibración. Y según sea tu vibración en cada instante de tu vida, irás a una o a otra.
El Planeta Tierra no está en peligro. Es un maravilloso SER CELESTE lleno de dimensiones, de realidades paralelas. Está lleno de escenarios, donde se representan distintos guiones e historias, que son vividos y experimentados por espectadores de distintas vibraciones y niveles de evolución.
Hay realidades en este planeta, que en el pasado desaparecieron y es porque sencillamente cambiaron de dimensión.
Ahora no estamos viviendo un solo Guión y Drama, sino millones…uno por cada ser humano que hay en esta realidad. Depende de la vibración de nuestro Corazón, de nuestra consciencia, iremos cambiando circunstancias, alternativas…y poco a poco vamos ascendiendo hacia otras realidades.
El mundo es el gran escenario donde nosotros somos los observadores…donde nos vemos reflejados a nosotros mismos, porque en realidad, el mundo es un reflejo nuestro. Nosotros estamos proyectando el mundo en el que vivimos.
Si tú cambias…tu mundo cambia, porque has subido de peldaño.
Si quieres cambiar el mundo en el que estás ahora y del que eres consciente, cambia tu internamente…eleva tu vibración…se convincente en lo que haces, en lo que quieres conseguir, y la MAGIA SE ACTIVARA. Podrás comprobar que tu mundo va cambiando a mejor…que lo que tu siempre has deseado, añorado y anhelado para esta humanidad, se va haciendo realidad, y en verdad, que habrás sido tu mismo, el que con tu cambio, lo has hecho.
El mundo es un simple escenario, que nos ha sido dado para comprobar cómo íbamos avanzando o retrocediendo en nuestro interior. No hay que dejarse arrastrar por él y buscar y trabajar en ningún sitio que no sea nuestro interior.
Esa es la ascensión. Muchos hermanos a los que ahora llamamos Maestros, cambiaron ellos mismos y subieron de peldaño, y lo hicieron con su propio mundo, ya que ellos lo recuperaron y redimieron.
Jesús, un hermano nuestro que nos enseñó este misterio, nos dijo muy claro: “Si tuvierais la fe de un grano de mostaza, seríais capaces de mover montañas y de crear mundos”.
Y así es, hermanos. Todos deseamos que el dolor y el sufrimiento desaparezcan de esta dimensión. Trabajemos en nosotros mismos. Dios, el AMOR, el Paraíso, el Nirvana…está en nuestro interior.
Somos Dioses Creadores de nuestra realidad. Que no está fuera de nosotros.
Un abrazo, hermanos.
¡¡CAMBIEMOS NUESTRO MUNDO!!

MABEL