Meditación 10 ( (Anthony De Mello de su Libro Una llamada al Amor).

Alimento para el Alma

ANTHONYDEMELLO

“Maestro. ¿qué debo hacer de bueno para alcanzar la vida eterna?” (Mt 19.16)

Imagina que te encuentras en una sala de conciertos escuchando los compases de la más melodiosa de las músicas y que, de pronto recuerdas que se te ha olvidado dejar cerrado tu automóvil. Comienzas a preocuparte y ni puedes salir de la sala ni disfrutar de la música. He ahí una perfecta imagen de la forma que tienen de vivir la vida la mayoría de los seres humanos.

Porque la vida, para quienes tienen oídos para oír, es una sinfonía; pero es rarísimo el ser humano que escucha la música. ¿Por qué? Porque la gente está demasiado ocupada en escuchar los ruidos que sus circunstancias y su “programación” han introducido en su cerebro. Por eso… y por algo más: sus apegos.

El apego es uno de los principales asesinos de la vida. Para escuchar de veras la…

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Meditación 9 ( (Anthony De Mello de su Libro Una llamada al Amor).

Alimento para el Alma

ANTHONYDEMELLO

“Arrepentíos, porque el Reino de Dios está cerca” (Mi 4.17)

Imagina que tienes un receptor de radio que, por mucho que gires el dial, sólo capta una emisora.

Por otra parte no puedes controlar el volumen: unas veces, el sonido apenas es audible; otras, es tan fuerte que te destroza los tímpanos. Y, además, es imposible apagarla y, aunque a veces suena bajo, de pronto se pone a sonar estruendosamente cuando lo que quieres es descansar y dormir. ¡Quién puede soportar una radio quefunciona de semejante modo! Y, sin embargo, cuando tu corazón se comporta de un modo parecido, no sólo lo soportas, sino que lo consideras normal y hasta humano. Piensa en las numerosas veces que te has visto zarandeado por tus emociones, que has sufrido accesos de ira, de depresión, de angustia, cuando tu corazón se ha empeñado en conseguir algo que no tenías. o en aferrarte…

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Meditación 8 ( (Anthony De Mello de su Libro Una llamada al Amor).

Alimento para el Alma

ANTHONYDEMELLO

“He venido a este mundo para un juicio: para que los que no ven, vean, y los que ven, se queden ciegos” (Jn 9,39)

Se dice que el amor es ciego. Pero ¿lo es de veras? De hecho, nada hay en el mundo tan clarividente como el amor. Lo que es ciego no es el amor, sino el apego: ese estado de obcecación que proviene de la falsa creencia de que algo o alguien te es del todo necesario para ser feliz. ¿Tienes algún apego de esa clase? ¿Hay cosas o personas sin las que equivocadamente, creas que no puedes ser feliz? Haz una lista de ellas ahora mismo, antes de que pasemos a ver de qué manera exactamente te ciegan.Imagínate a un político que está convencido de que no puede ser feliz si no alcanza el poder: la búsqueda del poder va a endurecer su sensibilidad para el…

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Meditación 7 ( (Anthony De Mello de su Libro Una llamada al Amor)

Alimento para el Alma

ANTHONYDEMELLO

 “Airado, el dueño de la casa dijo a su siervo: ‘Sal en seguida a las calles i. plazas de la ciudad y tráete a los pobres y lisiados y ciegos y cojos’ ” (Lc 14.21)Piensa en alguien que te desagrade: alguien a quien sueles tratar de evitar, porque su presencia te produce sentimientos negativos. Imagina que estás ahora mismo en presencia de esa persona y observa cómo surgen las emociones negativas… Es perfectamente posible que imagines a alguien pobre, lisiado, ciego o cojo.  Comprende ahora que, si invitas a tu casa a esa persona, a ese mendigo que anda por plazas y calles, es decir, si la invitas a estar en tu presencia, ella te ofrecerá algo que ninguno de tus encantadores y amables amigos, por muy rico que sea, puede ofrecerte.

Te revelará a ti mismo tu propio ser y la naturaleza humana: una revelación tan valiosa…

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Meditación 17-( (Anthony De Mello de su Libro Una llamada al Amor).

Alimento para el Alma

ANTHONYDEMELLO

“Os aseguro que si no cambiáis y os hacéis
como los niños de entraréis en el Reino de los cielos”
(Mt 18.3)
Cuando mira uno los ojos de un niño, lo primero que llama la atención es su inocencia: su deliciosa
incapacidad para mentir, para refugiarse tras una máscara o para aparentar ser lo que no es. En este sentido,el niño es exactamente igual que el resto de la naturaleza. Un perro es un perro; una rosa, una rosa; una estrella, una estrella. Todas las cosas son, simple y llanamente, lo que son. Sólo el ser humano adulto es
capaz de ser una cosa y fingir ser otra diferente. Cuando una persona mayor castiga a un niño por decir la verdad, por revelar lo que piensa y siente, el niño aprende a disimular y comienza a perder su inocencia. Y no tardará en engrosar las filas de las innumerables personas…

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